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Cómo medir si un evento corporativo sirvió

Cómo medir si un evento corporativo sirvió

Un evento corporativo cuesta lo que cuesta y dura unas horas. La pregunta de si valió la pena se responde tres meses después, y solo si se preparó la respuesta antes.

Este artículo explica cómo medir los resultados de un evento corporativo: por qué la asistencia no basta, cuáles son las cuatro medidas que sí sirven y cómo se calculan con un ejemplo, qué se pregunta en la encuesta del día siguiente y qué se prepara antes para poder medir.

El problema de medir asistencia

Fueron doscientas personas. ¿Y entonces? La asistencia dice que la convocatoria funcionó, que no es poco, pero no dice nada de lo que el evento consiguió.

La cifra útil no es cuánta gente fue, sino cuánta de la que importó fue. Veinte clientes objetivo valen más que ciento ochenta asistentes de relleno, y el número grande esconde al pequeño.

Las cuatro medidas que sirven

Cuatro medidas responden a la pregunta de si el evento sirvió. Las cuatro se definen antes del evento:

  • Asistencia sobre confirmados. La proporción entre quienes dijeron que iban y quienes aparecieron. Es lo que te permite dimensionar bien el próximo: catering, sillas y sede se contratan sobre esa proporción, no sobre la lista de invitados.
  • Asistencia del público objetivo. Cuántos de los que fueron eran las personas que querías que fueran, con criterio definido antes.
  • Reuniones agendadas a partir del evento. En los quince días siguientes. Es la señal más directa de que algo se movió.
  • Recuerdo del mensaje. Una encuesta de tres preguntas al día siguiente. Si el objetivo era que entendieran tres cosas del producto, hay que preguntar si las entendieron.

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Un ejemplo de cálculo

Las fórmulas son sencillas. Aquí están con números redondos, solo para ilustrar el método; en tu evento se reemplazan por los reales:

MedidaFórmulaEjemplo
InvitadosLista enviada300
ConfirmadosRespuestas afirmativas160
AsistentesPersonas que llegaron120
Asistencia sobre confirmadosAsistentes ÷ confirmados120 ÷ 160 = 75 %
Asistentes del público objetivoLos que cumplen el criterio escrito48
Proporción de público objetivoObjetivo ÷ asistentes48 ÷ 120 = 40 %
Reuniones agendadas en 15 díasCon fecha en calendario9
Tasa de reuniónReuniones ÷ asistentes del público objetivo9 ÷ 48 ≈ 19 %

Del evento de ejemplo salen tres lecturas que la asistencia sola no da: se contrató sobre 160 y fueron 120, así que el próximo se dimensiona al 75 %; solo cuatro de cada diez asistentes eran el público buscado, así que el problema está en la convocatoria y no en el evento; y nueve reuniones es un resultado concreto con el que se puede comparar el siguiente.

La encuesta del día siguiente

Al día siguiente, no a la semana. Tres preguntas, no doce. Una sobre el mensaje, una sobre la experiencia y una abierta:

PreguntaTipoQué mide
¿Qué tres cosas recuerdas del producto o de la propuesta presentada?Abierta cortaRecuerdo del mensaje
Del 1 al 5, ¿qué tan útil te resultó el evento para tu trabajo?EscalaExperiencia y relevancia
¿Qué le sobró o le faltó al evento?AbiertaLo que ningún indicador captura

La abierta es la que más vale y la que casi nadie incluye. Ahí aparece lo que ningún indicador captura.

Si la encuesta o el registro piden datos personales, la Ley 1581 de 2012 (art. 9) exige la autorización previa e informada de quien responde.

Lo que se produce el día y se usa meses

Fotografía, video y testimonios en cámara son material que sirve el resto del año, en redes, en propuestas comerciales y en la convocatoria del próximo evento. Pero solo existen si se pidieron antes: qué momentos hay que tener sí o sí, y quién se encarga.

Buscar después una foto que nadie tomó es la forma más barata de desperdiciar un evento caro.

Qué hay que preparar antes del evento

Ninguna de las cuatro medidas se puede reconstruir después. Hay cuatro cosas que se dejan listas antes:

  1. El criterio de público objetivo, escrito. Quién cuenta como el invitado que se quería. Si se define después, se define para que dé bien.
  2. Un registro único de asistencia que distinga confirmados de asistentes reales.
  3. La encuesta redactada y el canal por el que sale al día siguiente.
  4. La lista de momentos y personas a registrar en foto y video.

Todo eso se agenda en el cronograma del evento, como cualquier otra línea, con responsable y fecha: cronograma de un evento corporativo: cómo armarlo hacia atrás desde el día.

El seguimiento, que es donde se gana

Un evento sin seguimiento en la primera semana pierde la mitad de su efecto. Hay que dejar definido antes del evento a quién se contacta, con qué mensaje y en cuántos días. No es una tarea posterior: es parte del diseño del evento.

CuándoQué
Día siguienteEncuesta de tres preguntas y mensaje de agradecimiento
Primera semanaContacto personal con los asistentes del público objetivo
Quince díasConteo de reuniones agendadas
Noventa díasBalance de lo que se movió comercialmente a partir del evento

Y una reunión corta de cierre con los proveedores dentro de la semana siguiente: qué funcionó, qué no y qué se cambia. Es lo que convierte un evento aislado en un formato que mejora cada año. Lo que salió mal y cómo se previno está en plan B para las tres cosas que siempre fallan en un evento.

Cómo se mide una feria, que es distinto

Un evento propio y una feria se miden con lógicas parecidas, pero no iguales. En la feria no controlas quién pasa por el pasillo; en tu evento, sí. Las cifras de una feria, con su costo por contacto calificado, están en cómo medir si una feria valió la pena.

Los errores más frecuentes

  • Medir solo asistencia. Dice que la convocatoria funcionó, no que el evento sirvió.
  • Definir «público objetivo» al volver. Se define para que el número dé bien.
  • Contratar sobre la lista de invitados. Se paga catering y sillas de quien nunca llegó.
  • Lanzar una encuesta larga una semana después. Casi nadie responde y lo que responde ya olvidó.
  • No pedir foto y video antes. Después no hay a quién reclamarlos.

Medir los resultados de un evento corporativo: comparar dos eventos entre sí

Una cifra aislada dice poco; la comparación con el evento anterior dice mucho. Esta tabla muestra cómo se leen las cuatro medidas lado a lado, con números de ejemplo:

MedidaEvento AEvento BLectura
Asistencia sobre confirmados75 %60 %B perdió asistentes entre la confirmación y el día: revisar el recordatorio
Proporción de público objetivo40 %55 %La convocatoria de B fue mejor segmentada
Tasa de reunión19 %25 %La conversación de B convirtió mejor
Recuerdo del mensajeDos de tres ideasUna de tres ideasEl mensaje de B fue menos claro: simplificarlo

Con una tabla así, cada evento mejora al siguiente, porque la conclusión no es «fue bien» sino qué se corrige exactamente.

Glosario de la medición de eventos

  • Confirmados. Las personas que respondieron que asistirían.
  • Asistentes. Las personas que llegaron realmente al evento.
  • Público objetivo. El tipo de invitado que el evento quería alcanzar, definido por escrito antes de convocar.
  • Tasa de reunión. Las reuniones agendadas divididas entre los asistentes del público objetivo.
  • Recuerdo del mensaje. Qué parte de lo que se quería comunicar recuerdan los asistentes al día siguiente.
  • Seguimiento. Las acciones posteriores al evento con cada asistente del público objetivo.

Qué hacer antes del próximo evento

Tres pasos, en el cronograma, no la semana del evento:

Escribe el criterio de público objetivo y el registro de asistencia que distingue confirmados de asistentes.

Redacta la encuesta de tres preguntas y fija la hora de envío del día siguiente.

Asigna un responsable de seguimiento con la pauta de la primera semana. Cómo se organiza el evento completo, del concepto al cierre, está en la guía de eventos corporativos.

Lo que se mide parte de lo que se eligió: el espacio que corresponde a cada formato se trata en locaciones para eventos: cómo elegir el tipo de espacio según el formato.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se miden los resultados de un evento corporativo?

Con cuatro cifras definidas antes del evento: asistencia sobre confirmados, cuántos asistentes eran el público objetivo, reuniones agendadas en los quince días siguientes y recuerdo del mensaje mediante una encuesta de tres preguntas al día siguiente.

¿Por qué no basta con medir la asistencia?

Porque dice que la convocatoria funcionó, pero no lo que el evento consiguió. Veinte clientes objetivo valen más que ciento ochenta asistentes de relleno, y el número grande esconde al pequeño. La cifra útil es cuánta de la gente que importó fue.

¿Cómo se calcula la asistencia sobre confirmados?

Dividiendo los asistentes reales entre los confirmados: si 160 confirmaron y llegaron 120, es un 75 %. Esa proporción sirve para dimensionar el próximo evento, porque catering, sillas y sede se contratan sobre ella y no sobre la lista de invitados.

¿Qué preguntas debe tener la encuesta posterior a un evento?

Tres, enviadas al día siguiente: una sobre el mensaje (qué recuerdan), una sobre la experiencia (utilidad en escala del 1 al 5) y una abierta sobre qué le sobró o le faltó al evento. La abierta es la que más vale porque capta lo que ningún indicador mide.

¿Cuándo hay que hacer el seguimiento de un evento?

En la primera semana. Un evento sin seguimiento en ese plazo pierde la mitad de su efecto porque la gente vuelve a su trabajo. Antes del evento se define a quién se contacta, con qué mensaje y en cuántos días.

¿Qué se debe preparar antes del evento para poder medirlo?

El criterio de público objetivo por escrito, un registro único de asistencia que distinga confirmados de asistentes, la encuesta redactada con su canal de envío y la lista de momentos y personas a registrar en foto y video. Ninguna de las cifras se reconstruye después.

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Camilo A. López B.

Director de Proyectos

Director de Proyectos en TheDrop Studio. Hace de puente entre la visión conceptual y la ejecución técnica: lidera equipos multidisciplinarios, gestiona presupuestos y supervisa el montaje para que cada vitrina, stand o showroom se entregue con la misma calidad y a tiempo. Más de 15 años produciendo e instalando para marcas premium y de lujo como Louis Vuitton, Levi's y Swarovski.

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